Al hilo de los potentes mensajes que nos deja la actualidad estos días sobre la dignidad de la persona, hoy me apoyo en el cine para recordar algo que ya Chesterton escribió hace mucho: “que nuestro comportamiento sea capaz de dar a los demás el sentimiento de su grandeza”
Llevamos varios días escuchando un mensaje muy poderoso por parte del Papa León XIV acerca de la importancia de la dignidad de la persona. Basta con traer aquí una frase suya “Nadie puede arrodillarse ante Dios y despreciar al hermano”
Sin embargo, en algunas ocasiones, el concepto de dignidad puede parecernos algo un poco abstracto, lejano y difícil de aterrizar. Quizás algún ejemplo nos puede ayudar.
Quiénes siguen con paciencia este blog, me habrán leído más de una vez a propósito de una película que a mí me parece maravillosa y de la que se puede aprender mucho. Me refiero a Figuras Ocultas, la película que narra la historia de tres matemáticas de color en la NASA en años en los que ser negro no daba precisamente ninguna ventaja
Una escena de esta película nos puede enseñar mucho acerca de la dignidad.
Dorothy Vaughan (interpretada por Octavia Spencer) es una de las tres mujeres de color protagonistas. Mantiene una relación relativamente distante con su supervisora, la señora Vivian Mitchell (interpretada por Kirsten Dunst) que es una mujer blanca. Durante casi toda la película Dorothy se dirige a Vivian Mitchell como señora Mitchell, mientras que ésta última la tutea permanentemente llamándola Dorothy. La asimetría es dolorosa, pero simple: el color de la piel.
En la parte final de la película podemos ver como a Dorothy la han nombrado supervisora del equipo que gestiona el ordenador IBM. Han reconocido su valía profesional. Pero habrá algo más. Vivian Mitchell se dirigirá a Dorothy por vez primera como señora Vaughan.
Y la magnífica actriz que es Octavia Spencer sabrá reflejar como nadie en su rostro y en su mirada, que no solo se ha reconocido su valía profesional, sino que su dignidad ha sido reconocida y respetada también al ser tratada como señora y no simplemente como Dorothy. Les dejo enlace a la citada escena.
Por ahí, entre otras muchas cosas y comportamientos, apunta la dignidad. Eso nos está diciendo Chesterton. Puede que no sea tan difícil de entenderlo y ponerlo en práctica.
Es una regla de oro que vale y transforma la vida social, la personal y, por supuesto, la profesional.
Feliz jueves.
Magnífico comentario sobre la dignidad
Muchas gracias
Muy bueno Emilio y lo has explicado muy claramente con el ejemplo de la película. La dignidad fue un tema q me llegó muy profundamente en la charla que asistimos con vosotros en la iglesia de Moratalaz. Muchas veces nos olvidamos de ella y de vez en cuando, mejor dicho cada día hay q recordarla y grabarla en lo más profundo de nuestro corazón.